Los Bunkers anuncian receso indefinido.
Fue un ¡clack! en el corazón, en ese espacio donde almaceno la música y en el espacio que dice "Bunkers" "Rompa aquí en caso de dedicar una canción de ellos y perderla para siempre"
¿Qué pienso?,¿qué siento?. Noté que de verdad me gustan mucho. Espero sinceramente y cruzo los dedos para que no sea algo definitivo. Fui Valen Bunkera y a mucha honra desde el 2009 hasta que paré el fanatismo. La primera vez que los ví en vivo, me paré arriba de la silla y todos me odiaron, la pasé tan bien, abril de 2012... ese año a su vez fue muy especial, de muchos frenesí, de muy poco filtro y de canciones tan buenas y perdidas para siempre, no hay vuelta atrás, hasta que mi subconsciente quiera bloquearlo y considerarlo un trauma (¿podrá?). Siempre he amado al Gonza (bajista) y dos de las tres veces que los he visto en vivo le he gritado piropos hasta por si acaso. Gonza lindo, la única canción a la que le ha escrito la letra es Canción de cerca, un temazo, bien extraño... y bueno a la vez.
Me gustaría que volvieran al 2005 y que pudieramos disfrutar de discos tan buenos como el Vida de perros. (¡Qué buen nombre!). Un disco preciso, delicado, y hasta con un arte que me gusta mucho. Es su sello, no habrá otro mejor que el Vida de perros. Hay que empezar a asumirlo.
Ahora, a prender velitas como una niña de los noventa después de la muerte de Cobain. Quizás no tan así, pero de una manera igual de simbólica, a nuestra medida, a la medida de las que crecimos con los Bunkers. No somos pocas, estamos ocultas.